La morosidad, al 5,30%
La restricción crediticia es desde hace meses un factor clave a la hora de describir el sector financiero español. En el momento en el que la tasa de desempleo comenzó a subir, los bancos y cajas de ahorros cerraron el grifo del dinero por miedo a que el nivel de impagos de sus clientes se disparara. Una situación que se produjo, tal y como demuestran los datos de 2009 y de principios de 2010.
Así, el Banco de España publicó esta semana su último informe al respecto, en el que subrayó que la morosidad de los préstamos concedidos por las entidades financieras se emplazó en enero en el 5,30%. Un porcentaje elevadísimo. De hecho, es el más alto desde mayo de 1996, cuando éste marcaba un 5,31%, según las cifras contabilizadas entonces por el organismo económico nacional.
Por tipo de entidades financieras, las cajas de ahorros continúan a la cabeza. Éstas marcaron en el primer mes de 2010 una tasa del 5,34% (también la más alta desde marzo de 1996); incrementando, por tanto, su nivel un 0,29% respecto a diciembre. En concreto, los impagos sumaron 46.652 millones de euros, frente al volumen de 873.392 millones de euros en préstamos otorgados por estas organizaciones.
Por su parte, los bancos registraron en enero una subida de su mora de 0,17 puntos porcentuales en tasa intermensual. Así, en el primer mes de 2010 el nivel de impagos fue del 5,18%; y los créditos dudosos llegaron a marcar los 40.820 millones de euros.
A nivel interanual, el crecimiento de la morosidad en el conjunto del sector financiero es bastante alarmante. El aumento de ésta en doce meses es de 1,42 puntos porcentuales. Es decir, en enero de 2009 marcó un 3,88%. Una subida que se produce a pesar de que los bancos redujeron los créditos concedidos.

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