La mora en el comercio se congela
La crisis trajo consigo un sinfín de consecuencias muy perjudiciales para la actividad económica española. Algunas de ellas están tan claras, que nadie puede desmentirlas: la gran tasa de paro y la elevada inestabilidad laboral. Y es que éstas, a su vez, también tuvieron efectos negativos en el sector financiero. Debido a la pérdida de poder adquisitivo, los hogares nacionales y las Pymes no pudieron afrontar el pago de sus deudas, lo que disparó la tasa de morosidad y condujo a una fuerte restricción crediticia impulsada por las entidades financieras.
Tal temor tienen los bancos a los impagos, que la propia actitud de éstos ha derivado en un freno de de la morosidad en el comercio. La tasa de mora aumentó en 2009 sólo un 0,1 puntos porcentuales; ya que las entidades dejaron de conceder tantos préstamos como antaño. Así, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el nivel de impagos se emplazó a finales del pasado año en el 5,1%; frente al 5% con el que cerró 2008.
Y es que las entidades financieras redujeron en 2009 el número de préstamos concedidos: exactamente un 19% en comparación con el año precedente. Un porcentaje que se suma, además, al desplome del 16% que se contabilizó al respecto del número de efectos devueltos por impagos en dicho periodo de tiempo (y el importe de estos bienes también cayó por primera vez en el último lustro, un 34,8% hasta los 13.793 millones de euros).
Por su parte, según el informe publicado por el INE, los efectos ya vencidos sumaron 110,4 millones de euros en 2009, tras caer un 19,2% concretamente en ese año. Aunque, es cierto que también se redujo el valor medio de los efectos de comercio a reembolsar, que descendió un 21,8% (hasta situarse en los 2.438 euros).

Escriba un comentario