Agre triplica su deuda en Brasil
Uno de los nombres propios que sacó a la palestra la crisis inmobiliaria fue el de Enrique Bañuelos, propietario del grupo Agre. Su empresa ya se endeudó en España hasta tasas insospechadas y, ahora, volvió a hacer lo mismo en Brasil, con el objetivo de controlar el mercado inmobiliario de dicho país.
La compañía cerró septiembre de 2009 con un endeudamiento de más de 3.000 millones de reales (aproximadamente 1.165 millones de euros). Una cantidad que es tres veces más grande que la acumulada en la misma fecha del año anterior. Y, lo llamativo sobre todo, es que la deuda equivale ya a diez veces el Ebitda (el beneficio antes de impuestos, amortizaciones e intereses).
Y es que en España, las compañías del Íbex 35 registran como máximo un nivel de endeudamiento de entre tres o cuatro veces el Ebitda. Aunque es cierto que existen excepciones, como el caso de Sacyr Vallehermoso, con un ratio que se eleva hasta superar en veinte veces el importe a reembolsar.
Pero este proceso de Bañuelos tiene un objetivo claro: convertirse en el líder del sector en el país carioca. De hecho, el grupo Agre es la tercera empresa del mundo del ladrillo más importante en Brasil. Así, el patrimonio de la compañía en este país cuenta ya con un más de 700 millones de euros en suelo.
“Nosotros tenemos un gran déficit inmobiliario. Hay que construir a corto plazo 7,5 millones de viviendas y el sector tiene todavía un gran recorrido”, aseguró al respecto Claudio Garón, jefe de la oficina comercial de la Embajada brasileña en España.
Por tanto, la apuesta de Bañuelos no es una tontería. De hecho, este empresario decidió marchar al país americano a finales de 2008, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria. Su situación en España estaba entonces muy complicada, ya que había perdido la mayor parte de su patrimonio (valorado por Forbes en 8.000 millones de dólares, lo que le convertía en el tercer hombre más rico del país).

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