Caja Burgos congela la fusión con Caja Duero y Caja España
Todo parecía hecho. Las cartas estaban sobre la mesa y apuntaban a que la fusión entre Caja Burgos, Caja Duero y Caja de España era mero trámite. Una situación que dio un vuelco inesperado esta semana, cuando Caja Burgos decidió salirse del proceso de integración de las tres entidades financieras.
La asamblea de la caja de ahorros, tras tres horas de reunión, acordó rechazar la anexión; a pesar de las presiones del Banco de España para que participara en el proyecto. El máximo órgano de Caja Burgos argumentó que no está de acuerdo con los términos en los que se está llevando a cabo el plan de fusión. Una decisión que provocó la suspensión de la reunión prevista esta semana entre los representantes de las tres entidades y del Gobierno autonómico de Castilla y León.
De esta forma, el presidente de la caja, José María Arribas, consiguió imponer su visión al resto de consejeros, que votaron en contra de la anexión. Arribas siempre fue muy critico con la fusión, ya que desde el principio la consideró improductiva. “El plan propuesto no permite conseguir el modelo de gestión que necesita una crisis”, subrayó el máximo dirigente de Caja Burgos.
Las tres entidades habían desarrollado el pasado fin de semana un documento en el que se exponían las principales líneas a seguir durante la integración. En la propuesta, las cajas de ahorro se repartían los centros de poder y decisión entre Valladolid, León y Burgos.
Tras darse a conocer la negativa de Caja Burgos, las otras dos entidades financieras decidieron seguir adelante con el proyecto. A pesar de ello, un cierto desánimo se extendió entre los responsables de Caja Duero y Caja de España. “Nos han mareado y nos han hecho perder un tiempo precioso”, criticó un directivo de una de las cajas de ahorro.

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