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Las peticiones de consolidación de deudas aumenta un 50%

La crisis está pasando factura a las familias, para quienes el derroche es cosa ya del pasado. En una época de estrecheces parece más adecuado que nunca apostar por la consolidación de deudas. Un proceso que supone aunar las diferentes deudas que suma un hogar en una única factura. De esta forma, sólo tendrán que pagar mensualmente un recibo, lo que permite reducir los intereses que antes se abonaban.

Una idea confirmada por los datos publicados. Las peticiones de consolidación aumentaron un 50% en 2009, en comparación con el mismo periodo del año anterior, según un informe dado a conocer en el Observatorio de la Financiación Familiar de la Agencia Negociadora.

A pesar del incremento de las solicitudes, se redujo un 60% la aprobación de estas operaciones. Esta actitud ante las resoluciones respondió a la existencia previa de incidencias en el pago. Aún así, el estudio subrayó que actualmente se aprecia una mejora en la concesión de peticiones de consolidación de deudas respecto a 2008, ya que creció un 40% el número de aprobaciones propuestas por la Agencia Negociadora a las entidades financieras.

“La creciente brecha entre los tipos de interés de los créditos personales y los hipotecarios está empujando a miles de familias a emprender procesos de consolidación de deuda en los que el menor coste de la hipoteca compensa su mayor plazo, frente a los altísimos tipos del crédito al consumo”, expusieron en el Observatorio.

Con esta iniciativa, según el informe, las familias consiguieron ahorrar una media de 900 euros mensuales en pagos financieros. Un montante que sirve para aliviar los 140.000 euros que suponen de media el importe total de deuda consolidada por los españoles, quienes cuentan con unos ingresos totales que oscilan en el 75% de los casos entre los 20.000 y 60.000 euros brutos anuales.

Esta situación se produce en un contexto caracterizado por un fuerte endurecimiento de las condiciones de las hipotecas. A pesar de ello, el porcentaje de la renta familiar dedicado a pagar el crédito descendió hasta el 35%, lo que contrasta con el nivel del 60% registrado el año anterior.

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