La mejor reunificación: Recuperar la confianza
Vivienda, salud, alimentación y suministros… gastos que componen las economías personales y domésticas y en los que ahorrar se convierte en una tarea realmente difícil.
El techo donde cobijarse se convirtió en un artículo de lujo, un negocio con precios marcados por el mercado en los que la horquilla establece máximos y mínimos pero por lo que hay que pagar siempre.
Acceder a una hipoteca hoy, es realmente complicado y nada recomendable por lo que la tendencia que se está marcando es compartir los gastos a través de la convivencia.
Compartir la vivienda, opción habitual entre estudiantes, inmigrantes y otros colectivos “particulares” se está volviendo una tendencia entre familias “normales” pues de otra forma no se puede llegar a fin de mes. Y compartir requiere altas dosis de tolerancia, aceptación y organización y precisamente este es el aprendizaje que esta crisis puede estar enviando a la sociedad.
Crisis= Cambio= Aceptación= Oportunidades= Crecimiento= Supervivencia.
Lo que nos indica este periodo turbulento en el que todo lo que se mira económicamente hablando se convierte en polvo, es que la sociedad que creamos no funciona.
Más allá de los números y cifras o mejor aún, a través de ellos, se nos indica que la sociedad consumista, individual, del todo vale y en la que lo único que importa es “quien tiene más” a costa de todos y cada uno de los valores que deben ser la base del orden social. La crisis nos está mostrando que la condición humana suspendió la asignatura convivencia y tiene que empezar de nuevo.
Los préstamos entre particulares, la vuelta al trueque, la necesidad de compartir lo poco que a cada uno le queda con el fin de poder sobrevivir -como unidad individual y como colectivo- no es ni más ni menos que una lección que se esconde tras la crisis y que, obligatoriamente, debe aprenderse sino queremos terminar por extinguirnos.
Confianza, tolerancia y convivencia son las mejores medidas anticrisis y la mejor forma de reunificar nuestras deudas con la vida.

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