La morosidad llega al alquiler
La crisis económica no da tregua y es que con la tasa de desempleo actual y la constante y creciente destrucción de empleo provocada por la ausencia de financiación, la producción en estado agónico y el consumo tendiendo a cero, es lógico que todos los ámbitos de la sociedad estén cayendo.
Después de la morosidad en los créditos hipotecarios, créditos al consumo, préstamos personales y tarjetas de crédito, ahora le ha tocado el turno a los alquileres. Éstos se ven afectados de un índice de morosidad superior al 5%.
Según los datos y la normativa vigente la Ley de Arrendamientos Urbanos, favorece el fenómeno del impago de las cuotas.
Las causas son variadas, algunas de ellas estructurales – provocadas por la ley de arrendamientos y la pasividad con la que se contemplan los impagos- otras, sin embargo son sociales provocada por la falta de liquidez y solvencia de las familias.
El procedimiento en estos casos es largo y costoso ya que los inquilinos pueden permanecer cerca de un año en la vivienda sin que el propietario pueda echarles y como mucho pierde la fianza.
Los precios del alquiler han bajado de un 10 a un 30 % con respecto año pasado.
El mayor problema en este sentido lo presenta el alquiler de locales comerciales ya que los arrendatarios han acusado mucho más la crisis que ha hecho descender su producción y actividad comercial lo que induce más al impago.

Escriba un comentario